jueves, 31 de octubre de 2013

Mitos y Leyendas de la Tradición Popular de Chile.


Explorando el miedo a lo desconocido, originándose el temor ante sucesos que afectan la vida de un pueblo y se transforman en expresión popular.
Aquí se valoran los Personajes Divinos, sobrehumanos de poderes buenos y malos, como actores relevantes de los valles centrales, donde la creatividad popular teje las aventuras y las desventuras que transitan por los rincones de Nuestras Regiones.


El vuelo del ser mítico mapuche, el Tué - Tué.


Ser Mítico Mapuche producto de la metamorfosis de un hombre en una ave invisible, metamorfosis por medio de la cual su cabeza, desprendida de su cuerpo, pasa a ser el cuerpo del ave, así como sus orejas, las alas de ella.

El Tué tué es el nombre Onomatopéyico del Chonchón. Indica su presencia por medio del inconfundible grito que ha servido para denominarlo, ya sea al pasar por sobre una casa o al encontrarse detenido en un árbol, en ambos casos es signo de mal agüero.

El Brujo, para realizar su metamorfosis, se oculta en su cuarto durante la noche de un Martes o Vienes, sin ser visto por nadie, aplicándose cierta pomada secreta en la garganta, así la cabeza se desprende del cuerpo sin botar una sola gota de sangre. Mientras el cuerpo reposa, la cabeza alza el vuelo hacia un lugar donde se realice algún Aquelarre (Reunión de Brujos), o para hacer algún mal por alguien solicitado, o a la habitación de un enfermo para martirizar su espíritu.

Para ahuyentar al Tué tué se debe rezar o tirar sal al fuego de un brasero diciendo:"pasa Tué tué, sigue tu camino o vuelve mañana por algo".

También se puede combatir dibujando, con un cuchillo bendito, una cruz grande en el suelo. Si fallan estos recursos, hay que usar el famoso conjuro de Las Doce Palabras Redobladas. Si el Tué tué es incapaz de resistir a los efectos de estos procedimientos, cae a tierra, pero invisible, comprobandose el lugar donde se halla por sus chillidos y aletazos.

Se recomienda no ofrecerles obsequios, por cuanto regresa, en su forma humana, a buscarlos al día siguiente, ante la sorpresa y el temor de quien se los había prometido.
También existen otros relatos diferentes, donde en muchas oportunidades el Tué tué acompaña a los viajeros nocturnos que pierden su camino y se dan el tiempo para ir a dejarlos cerca de sus hogares.


El cochero sin cabeza de huilquilemu.


De Huilquilemu era trasladado continuamente un Señor a un fundo por su Cochero, en una ocación de luna llena donde se escuchaban a los perros ladrar, fue asaltado por unos bandidos que le cortaron la cabeza, pero siguió conduciendo sin ella para buscar a su patrón.

Al llegar el Cochero para cumplir con su misión, el patrón montó en su coche sin darse cuenta de lo sucedido, le dio la orden y partieron de regreso a su fundo. Ya en Huilquilemu, en las pesebreras, uno de los mozos al ayudar a desempacar vio que el Cochero estaba sin su cabeza, el mozo salió corriendo desesperadamente a contar lo que había visto, pero el Cochero sin cabeza había desaparecido con caballos y coche.

Desde entonces aparece en Huilquilemu, localidad cercana a Talca, dos noches de luna llena al año, el coche con su conductor descabezado en medio de una bullería de perros.
¿Cuáles son esas noches?, nadie asegura cuáles pueden ser, pero dentro del año acontecen.


El ataque asesino del cuero silencioso.


Un connotado ejemplo de acciones malignas es el Cuero, que habita desde la Región III hasta la X, o sea por toda nuestra Región del Maule, cambiándose preferentemente su nombre por la denominación de Manta en la zona de Chiloé. El primer nombre se debe a su semejanza con un cuero de vacuno de gran tamaño y de pelaje oscuro.

Se oculta en las profundidades de los lagos, lagunas, ríos y esteros, rodeado de gran cantidad de vegetación, emergiendo rápida y sorpresivamente ante la presencia de seres humanos y animales en las aguas donde él habita, envolviéndolos, ahogándolos y después devorándolos.

Es tan grande su fuerza que algunas informaciones extremas sobre su conducta señalan que ha sido capaz de atrapar y arrastrar al fondo de sus dominios a un jinete con su caballo y todo. El procedimiento más sencillo y difundido para exterminarlos consiste en lanzarles al agua un trozo macizo de planta de Quisco, que le causa desgarros mortales, ya que su instinto lo llevará a abrazarse de él.


Los embrujos, brebajes y acciones malignas de las brujas.


Cuyas características Hispanas y Mapuches, concluyen en un peculiar resultado mestizo de inconfundible sello Chileno y de marcada presencia en zonas geográficas de la Región del Maule, donde destaca nítidamente las zonas de Vichuquén y Rari.

Las Brujas es el Mito Chileno Antropomórfico-Polimórfico más revelante, con una divición primaria entre Brujas Blancas y Brujas Negras, según se dediquen a la practica del bien o del mal, respectivamente.
Sin embargo las dos poseen atributos y poderes semejantes, así como deben realizar el mismo proceso de iniciación y estudios, el que exige grandes esfuerzos físicos y mentales, pero sólo las Negras están sujetas a normas Satánicas, entre las que sobresalen las de abjurar de sus principios religiosos, hacer pactos con el Demonio, maldecir a sus Padres para optar a la jerarquía de Mandaruno, lo máximo a lo que es posible llegar, la que se altera con la condición de Ser Humano. 

En circunstancias que en muchos casos las tareas de las Brujas sean muy esporádicas y muy difícil que nos percatemos de su naturaleza no propiamente humana.
Permitiendo hacer uso del Macuñ, un tipo de chaleco hecho con piel humana que le permite transformarse en otra persona o en animales como un toro, ternero, caballo, oveja, perro, zorro, gato y gallina.


La mujer larga del cementerio.


En el Cementerio de Paredones, cerca de Curicó, sale a las 12 de la noche una mujer muy larga, con sus cabellos extensos, desordenados y rubios. Cuando alguien se acerca a ella se achica y le crujen las enaguas.
Su fin es asustar y aterrar la zona. Se dice que cuida algo, que puede ser un Tesoro enterrado en el mismo Cementerio. Al primer canto del gallo de la mañana, esta mujer misteriosa vuelve a su sepultura.

También se dice que cuando en el día aparecen gallos en el Cementerio, y si la noche es estrellada y con luna, la Mujer Larga sale de su tumba para asustar a quien se atreva a entrar a dicho lugar. 


La virgen protectora de los milagritos imposibles del Cerro Chiburgo.


Se cuenta que en Colbún frente al Cerro Chiburgo aparecía el Diablo, vestidos de muchas maneras, dejando sus huellas marcadas, de las cuales se podría distinguir con claridad la herradura de su caballo, que la hacía diferente de otras herraduras.

Como nadie se atrevía a pasar por allí, la comunidad se organizó para revertir los extraños sucesos. Se tuvo que ubicar en ese lugar de aparición, la imagen de una Virgen, alejando al Diablo de ese sector para siempre y para la tranquilidad de los transeúntes.

La Virgen tuvo una lucha descarnada,cruel y larga frente al Diablo, que al final logró vencer.
En agradecimiento toda la comunidad de los alrededores de Cerro Chiburgo han ido colocando placas donde expresan su devoción, sus sentimientos de alivio y admiración por la Virgen que los protege desde entonces.


El pacto satánico con el diabólico Señor Don Diablo.


El Diablo, en nuestro folclore vive en múltiples formas, desde la de un niño de escasos meses que atemoriza a quienes acuden a sus llantos debido al exagerado largo de sus uñas y al desarrollado de su dentadura; hasta la de un caballero maduro, apuesto y elegante, vestido severamente de luto, cuyo medio de movilización es un lujoso coche tirado por cuatro caballos, que pueden ser absolutamente silenciosos o de mucho ruido y también negro del todo.

 En sus representaciones Zoomórficas aparece como chivato, perro o serpiente. Las actividades habituales de este personaje consiste en causar susto con su sorpresiva presencia, casi siempre al amparo de la soledad nocturna, y en conseguir víctimas para probarlas con toda suerte de tentaciones, a veces hasta con asechanzas mortales, las que se ahuyentan de la manera más eficaz con el famoso conjuro de Las Doce Palabras Redobladas.


La maldita maldición del cura Zomosa.


El Sacerdote José Antonio Somoza Ponte, llegó a Linares en Noviembre del año 1804 enviado por el Obispo de Concepción a conquistar nuevas almas para el cielo.

Así paso el tiempo hasta 1810 donde se instauraba la Primera Junta Nacional de Gobierno. Sin embargo el Cura Somoza como buen Español era mejor Realista, no aprobando lo sucedido y en sermones dominicales criticó duramante a los insulgentes que propiciaban la deslealtad al Rey Fernando VII.

Los habitantes de la Villa, comenzaron a hablar cosas raras del Cura, con el propósito de echarlo de la Parroquia. El Padre Somoza maldijo la Villa de Linares en sus cuatro esquinas de la Plaza, para que no progresara por la envidia y el chismorreo de sus habitantes, que utilizaron a este Cura como blanco directo de sus ataques de copuchas por ser Realista; y sobre todo, por la ayuda muy cercana de una hermosa joven llamada Amanda Ovalle, quien ayudaba al Padre a ordenar los libros de la Parroquia, anotando Nacimientos, Defunciones, Matrimonios, Bautizos, etc...

El Cura Somoza desapareció por varios años de la Villa, hasta regresar al Fundo de su hermana en las afueras de Linares y pasar sus últimos años de vida allí.

Después de su muerte era frecuente verlo en la casa penando, causando miedo por sus apariciones fantasmales a los trabajadores del Fundo.

Posteriormente la casa fue vendida a un empresario que deseaba invertir en la zona, pero quebró todo negocio que emprendía. Nuevamente la casa fue vendida, esta vez a una familia de Santiago. Durante las remodelaciones los trabajadores notaban la desaparición de sus herramientas. Cuando la familia se traslado a la casa, no podían dormir por los ruidos extraños que se escuchaban en el Fundo. Desde ese día la casa a estado a la venta. En la actualidad, en 1998, un Sacerdote quiso romper con la Maldición del Cura Somoza por lo cual exorcizó las cuatro esquinas de la Plaza. Era un día soleado sin ninguna nube, y terminó con una lluvia intensa cuando el Cura exorcizaba la última esquina. El Sacerdote terminó internado en un centro psiquiátrico.

El Mausoleo de la Familia Somoza Ponte fue vendido y quienes lo compraron han ido muriendo sucesivamente y extrañamente. El Mausoleo aún existe en el Cementerio de Linares y la Casa en el Fundo sigue hasta la fecha en venta.


La piedra casamentera de los enamorados.


La Leyenda nos dice que en Constitución una pareja de jóvenes amantes no podían estar juntos por problemas entre sus familias, como Romeo y Julieta, al apunto de no soportar más esta incomoda situación, deciden estar juntos, pero más allá. Si no pueden amarse en vida lo harán en la muerte.

Se dirigen una noche de invierno a los roqueríos, suben a la Piedra más alta del sector, una vez en la cima se juran amor eterno, se abrazan, se besan y se lanzan tomados de las manos.
Los cuerpos nunca fueron recuperados, como si el mar fuera cómplice de la pareja y los ayudara a estar juntos. Desde ese día se puede apreciar dos perfiles en las rocas, el del hombre y el de la mujer, quedando así para siempre unidos.

En una oportunidad un Brujo conocido de la zona, con hechizos quiso volver a la vida a la pareja, pero no pudo, el hechizo utilizado estuvo integrado por brebajes de amor que quedaron sueltos por toda la Piedra.Desde ese día, se cuenta, la pareja de enamorados que pase por debajo del arco, dandose un beso, se casarán dentro de un año y tendrán hijos sanos.


El torito de los cachos de oro.


En los cerros de la Cordillera de la costa maulina (Sauzal - Cienaga del Name), hace muchos años divisaban un precioso Torito con sus Cachos de Oro que daba fertilidad a las tierras y hacía más fecundo a los animales.

Aparecía en las noches de luna llena y tenía el don de dar vida y riqueza al lugar donde vivía. En una oportunidad, ciertos hombres quisieron apresarlo y al perseguirlo, el Torito, cayó en una laguna donde murió ahogado. La laguna se secó y el fantasma del animal se les aparecía a los campesinos, pero las tierras nunca más volvieron a ser productivas, especialmente en Villa Seca y no aumentó el número de animales, los campos se hicieron secos y áridos al desaparecer la laguna, y la vegetación consistía sólo en espinos y en uno que otro árbol fuerte que podía soportar los ardientes rayos del sol. Pero el Torito aún se aparece fantasmalmente cuando sale luna llena.


Las mujeres embrujadas y encantadas del túnel oscuro.


Se cuenta de la existencia de un túnel en la localidad de Maule Sur, cerca de Colbún, se dice de la aparición de cinco muchachas adolescentes de cabellos largos y rojos, con una belleza exótica. Por el lugar, es poco probable y muy peligroso para que estén estas muchachas, es por esta razón que causan temor y miedo a los habitantes que tienen que cruzar por el túnel oscuro.

Se dice que estas mujeres eran conocidas y temibles brujas negras del lugar, en busca de la belleza y juventud eterna. Belleza y juventud que consiguieron uniendo sus poderes, pero algo falló, algún hechizo mal pronunciado o ejecutado las mantiene atrapadas en aquel túnel desde ese día. Tendrán que conquistar a cinco muchachos virgenes para poder salir del oscuro túnel.

Pero los muchachos salen corriendo espantados cuando se les aparecen las adolescentes brujas.
Tendrán que seguir esperando por sus Principes, que no tendran temor y quieran arriesgar sus vidas por liberarlas. ¿A costa de quien sabe que a cambio?


Seres Mitológicos 

El Trauco

Como todas las mitologías tribales americanas, muchos dioses antiguos pasaron a convertirse en los demonios modernos, o más propiamente degenerados en duendes y fantasmas. Destacamos en la gran isla chilena de Chiloé al Trauco, también llamado como Chauco, Huelli, Huelle, Pompón del Monte o Cusme. Su origen es, según el mito ya cristianizado, un ser elemental que apoyo a Lucifer en su lucha contra los ángeles. El Trauco fue castigado a vagar por la tierra con su cuerpo transformado y contrahecho. Otras versiones lo hacen un hijo bastardo de la serpiente Caicai, creado en rabia que sintió esta serpiente hacia los seres humanos por su ingratitud hacia todo lo que ofrece el mar, es por ello que el Trauco habría nacido sin pies y no sabría nadar. Algunas historias sugieren que la gran inundación la provocó Caicai cuando su hijo fue rechazado por los hombres, en especial las mujeres en base a su apariencia.


Su principal característica física es su baja estatura (~80 cm) y sus piernas terminadas en dos muñones, su aliento fétido hace retorcer a sus víctimas, se pasea por los bosques con un bastón retorcido llamado Pahueldún; lleva una pequeña hacha de piedra con la que capaz de cortar cualquier árbol con solo tres golpes. Usa un sombrero cónico, hecho quilineja, (una planta trepadora), igual que el resto de su ropa.

El Trauco suele esperar colgado de la rama del tique; para no ser descubierto y este mediante el uso de su hacha derriba árboles, para que la muchacha que entre sola en los bosques se desoriente y así pillarla desprevenida y luego con el uso de su Pahueldún le soplaría su aliento; hechizando a la muchacha para luego violarla y dejarla con cicatrices.

Si la joven deseada por el duende no esta al alcance, el Trauco anuncia su visita en la casa de la victima, dejando sus excrementos frente a la puerta de su casa y provocando en la joven sueños libidinosos (al igual que un incubo). Entraría luego en la casa disfrazado de quilineja, mezclada con la leña o el carbón y luego tomaría a la muchacha, quien vería a la criatura como un joven Adonis.

Hay pocas formas de escapar del duende; una señala poner arena sobre la mesa, eso distrae a la criatura, que se dedica a contar los granos hasta que amanece y debe huir; poner excrementos sobre la victima, el Trauco no soporta tocar suciedad; o golpear el al Pahueldún del Trauco, eso lo desconcierta y entonces se puede huir .


La Condená


El segundo personaje es una mujer, cuyo nombre verdadero se perdió en el tiempo y hoy es llamada la Condená (por condenada). Cuentan que se trató de mujer muy bella y de buena familia, que despilfarró su fortuna en una vida licenciosa, actos de los que nunca se arrepintió. Fue transformada en un espectro que persigue a los hombres (como las súcubos) quienes, pese a su horrible aspecto, no pueden resistirse. Hoy es descrita como una mujer de mediana edad (entre cuarenta a cincuenta años) con una apariencia que combina lo bello y lo grotesco. El Trauco tuvo relaciones con ella y sería la madre de Fiura (hija y amante del Trauco)


La Fiora.


Nuestro tercer personaje es la Fiora, hija y amante contra natura de su padre (el Trauco), igual de contrahecha y horrible como sus progenitores, de grandes mamas y de diminuta estatura (40 a 50 cm) y de larga cabellera negra, con unos ojos que brillan tras su descomunal nariz. La Fiora tiene un apetito sexual inagotable, como el de su madre (la Condena); persigue a hombres viriles e incluso a las bestias; quienes atrapa con la extraordinaria fuerza de sus miembros delgados y enormes manos cuales garfios; sus brazos tienen la capacidad de crecer y girar en todas direcciones para ayudarla a tal fin. Sus victimas enloquece después de ser violadas y si ven su rostro usa su aliento fétido para torcerlas y deformarlas, acto que no puede ser revertido, sólo aliviado por algunos machis y calcu (brujos) poderosos.


La Viuda y otras Lloronas.



Algunos mitos de la región mencionan a otro espectro llamado la Viuda, una mujer que murió ahogada al zozobrar su pequeña embarcación en el mar. Otros dicen que era una mujer que en su vida fue bruja, que al morir el amor de su vida, llena de ira y pena, decidió vengarse de todos los hombres, acto que continua haciendo después de muerta.

Se la representa como una mujer alta, vestida de negro, con un manto que cubre su rostro, camina descalza, mostrando sus blancos pies. Persigue a los jóvenes, a quienes atrapa abrazándolos por la espalda y con su pestilente aliento (al igual que la Fiora) los amenaza para satisfacer sus deseos carnales, pero pobre de aquel que se niegue, ahí lo abraza hasta morir. Los galanes tardan varios días en volver a estar lucidos tras el ataque de la Viuda, quienes aparecen caminado como perdidos, con sus ropas desgarradas y el cuerpo todo arañado. Ella también suele merodear por las casas, si alguien la sorprende y le habla desaparece confundiéndose en la sombra.

El mito de La Viuda tiene analogía con La Llorona, que es originario de México, se trata de una mujer, ya entrada en años que casa finalmente y tiene uno o varios hijos con el joven marido; una noche este regresa borracho y golpea a la mujer, que se defiende y le clava un cuchillo matándolo; la mujer huye con sus hijos, pero en su locura, los termina ahogando en el río; al volver a la razón, comprende su horror y se suicida vestida en traje de novia; hoy su alma sigue llamado y llorando a sus hijos.

Esta versión, con cambios menores ha circulado luego por toda la América Latina y en sur de Chile La Llorona recibe el nombre de La Pucullén.



El Invunche.


Los Invunches, también llamados Machucos, Butamachos o Chivatos, se tratan de niños primogénitos de alguna familia entregados o vendido a los brujos a cambio de favores. Estos lo deforman con sus artes, volteando su cabeza; quebrando y girando su pierna derecha hasta quedar sobre su espinazo. El Invunche camina con sus dos manos y la pierna izquierda. Es colocado frente la cueva del brujo como vigilante, asustando a los que se acercan con sus gritos guturales (no tiene la facultad de hablar), y dejando tiesos a quienes lo contemplan. Anda completamente desnudo y es alimentado por sus amos con carne humana. Rara vez abandona la cueva que protege: cuando el brujo cambia de cueva, cuando es enviado por el brujo para un trabajo o cuando debe buscar algo para comer.


Los brujos de la ciudad de Chiloé


Los brujos, también llamados: Calcu o Mal cristiano forman parte de estas sociedades tribales y igual que los magos europeos pueden convertir o transformar las cosas o las personas, tienen el poder de metamorfosearse en perros, gatos, o en ciertas aves agoreras como el coo, el deñ, etcétera. Tienen la facultad de tirar males (hacer daño a distancia), siempre y cuando hayan sido autorizados por sus superiores; los daños sobre las victimas pueden ir de algunos rasguños en diferentes partes del cuerpo, hasta la muerte lenta por envenenamiento. Son personas con conocimientos de medicina naturista y herederos de religión tradicional mapuche, capaces de domesticar al Caballo marino y otros animales mitológicos y poder abordar el barco de los muertos, el Caleuche, sin ser convertidos en esclavos.


Pese a sus poderes, no toleran la sal, herencia de los mitos europeos, donde las brujas no pueden consumir sal, por ello los campesinos europeos ponen sal detrás de la puerta del hogar para evitar que las brujas entren; ya que les “sala” el cuerpo e inmoviliza las junturas. Los brujos de Chiloé pueden ser descubiertos si se tira sal o afrecho al fogón, el brujo empezará a estornudar y morirá sarnoso antes del año, cosa que también ocurre si es descubierto y atrapado por alguien haciendo alguna brujería. También están obligados a usar bufandas y prendas de cuello alto todo el año, incluso en días de gran calor, ya que deben ocultar sus tatuajes distintivos.


El Alicanto


El Alicanto es, en esta zona del país, el sueño de muchos mineros, que esperan que algún día este personaje se les aparezca y les muestre el sendero hacia una veta de oro o plata. Se trata de un enorme pájaro, de grandes alas color metálico, pico encorvado y patas alargadas con enormes garras. Se alimenta de oro o de plata y sus alas fosforecen durante la noche. Si el animal come oro, despide destellos dorados; o argentados si su alimento fue la plata.

Las personas que lo han podido ver han dejado todo de lado por seguirlo, pues se dice que el ave se ubica en el lugar exacto de la riqueza. Pero quien sigue al alicanto repentinamente, al llegar al lugar del supuesto tesoro, el ave lo abandona, dejándolo sin agua y sin comida. Sólo una plegaria a la virgen de Punta Negra le puede mostrar el camino de regreso.


Las tres Pascualas.


Las Tres Pascualas eran unas hermanas muy hermosas cuyo oficio de lavandera las hacía concurrir diariamente, mañana y tarde, a lavar ropa a la orilla de una laguna. Un día llegó hasta la casa de las tres muchachas un forastero que solicitó hospedaje, siendo acogido gustosamente por el padre de las jóvenes.

Todos los días, al caer la tarde, el hombre regresaba hasta la casa y miraba a las Pascualas que volvían cantando, con sus lindas trenzas rubias y su atado de ropa sobre la cabeza.

El joven se enamoró de las tres hermanas, y cada una, secretamente, correspondió su amor. Pero no sabiendo a cuál elegir como su esposa, les dio cita a las tres en la orilla de la laguna.

A las doce de la noche el forastero remaba, pero al ver reflejarse en las aguas a las tres Pascualas, empezó a llamar: “Pascuala, Pascuala, Pascuala”. Al escuchar su nombre, las hermanas se creyeron elegidas y comenzaron a adentrarse en las traicioneras aguas, muriendo ahogadas.

Desde entonces, en las encantadas noches de San Juan, a las doce de la noche se ve un bote y surge una voz que llama desesperadamente a las mozas.


El Cuchivilu.


Los pescadores del lugar solían fabricar corrales de pesca, que se llenan con agua en la marea alta y cuando la marea baja dejaba atrapado a los peces. Cada cierto tiempo surge de las aguas una criatura que es un cruce entre cerdo y serpiente, entra a los corrales y devora a los peces atrapados en los mismos. Tras su festín el corral queda maldito y los peces no regresan.

Los cuchivilos habitan en el fondo del mar, en zonas poco profundas y cercanas a las costas de Chiloé; suelen ir a nadar a esteros, lagunas o pantanos; por ello hay que tener cuidado al bañarse en estos lugares, ya que su presencia provoca que el cuerpo de la persona que se bañe en esas aguas se cubra de granos o de sarna. Sus gruñidos implican al que escucha una pronta muerte.


El Piuchén.


También conocido como Peuchén, Pihuchén, Pihuychén, Pihuichén, Piwuchén o Piguchén es una criatura perteneciente a la mitología mapuche cuyo nombre significa “Secar a la gente” y que en tiempos más modernos se ha extendido por todo Chile, entrando en la mitología chilota.


Se cree que esta criatura acostumbra a vivir cerca de los lagos y ríos, y durante el días y las noches de calor extremo se oculta entre las ramas de los árboles; su presencia es observable por el excremento rojo sangre que chorrea de los árboles en donde vive. También se puede saber de su presencia al escuchar los agudos silbidos estridentes. Sus malos olores y su aliento suelen provocar lesiones similares a la sarna.


El Camahueto


El camahueto, también conocido como Chivato Marino, es un ternero de pelaje corto que va desde un color plomizo (gris) a un verde muy brillante, con un cuerno en medio de la frente.

Inician su vida bajo la tierra de los cerros cercanos al mar; su nacimiento incluye: un trozo del cuerno de otro camahueto enterrado en esos cerros, el polvo del cuerno lanzado en un pozo, o como una cría de la vaca marina chilota, que se fue enterrar en una madriguera bajo la tierra.

Luego de pasar entre veinte a treinta años bajo tierra, el camahueto emergen para dirigirse hacia el mar al encuentro de la vaca marina. En su trayecto destruyen todo lo que se interponga en su camino. Esta migración ocurre casi siempre en noches de tormenta y deja como rastro el derrumbe de zonas costeras y grandes hendiduras en el terreno, por las que surcará luego un riachuelo (es el mito para explicar las riadas que se producen de tanto en tanto y que bajan de los cerros al mar en años de muchas tormentas).

El camahuelto es atrapado por un brujo mediante el uso de una cuerda tejida con zargazo (alga); o por una machi mediante el uso de una cuerda tejida con voqui (planta trepadora). Al ser atrapado se le corta su cuerno, volviéndolo completamente manso y guiándolo al mar sin que provoque más destrozos. Los brujos y machis buscan su cuerno ya que preparan pócimas para curar varias enfermedades y como afrodisiaco sexual para los hombres (a igual uso que el cuerno del unicornio europeo); pero cuidado con el exceso, ya que puede producir locura violenta. También se usan trozos del cuerno para enterrarlos y producir más camahuetos.


El Millalobo.


El Millalobo es un ser muy parecido a un hombre pero la mitad inferior de su cuerpo tiene forma de lobo marino.

Esta cubierto de un pelaje similar al del lobo pero de color amarillo oro. De ahi vien su nombre; Milla=oro.
Fue concebido entre una mujer hermosa y un lobo de mar durante la batalla entre Tentén Vilu y Cai Cai Vilu.

Su reino es el mar. A veces se le ve con la Huenchula, su mujer, pasear por la orilla del mar.
Este ser tiende a raptar niñas desprevenidas en las orillas del mar, en las horas que el mar sube.
Con la Huenchula tiene 3 hijos: La Pincoya, El Pincoy y la Sirena


La Huenchula.


De acuerdo a la leyenda, la Huenchula era una joven huilliche nacida de la unión de una machi, llamada Huenchur, y de un leñador. La familia vivía en la costa del Pacífico de la Isla Grande de Chiloé, en Chanquín (comuna de Chonchi), lugar ubicado entre el lago Huelde y el lago Cucao y la muchacha era reconocida por su belleza en los alrededores.

Como parte de sus quehaceres domésticos, a la joven le tocaba acarrear el agua desde un pozo cercano al lago Huelde. Su madre le había advertido que no debía mirarse en el pozo, pues podía ser que no viera su reflejo, sino que el Millalobo tomara su aspecto para observarla sin ser notado. Sin embargo, ella no obedecía a su madre y contemplaba su cara en las aguas. En otras versiones de la historia, ella ve que el Millalobo la observa desde el pozo, pero no deja de mirar porque se siente atraída por él.

Un día ya no volvió a su casa con el agua y cuando su madre se preocupó por ella, fue a buscarla al pozo, pero solamente encontró el recipiente abandonado y las aguas revueltas. Suponiendo que su hija había sido robada por el Millalobo y llevada al fondo del mar, la mujer empezó a lamentarse y la dio por perdida.
Al cabo de un año, la Huenchula llegó a la casa de su madre con un bulto en sus brazos y la saludó con naturalidad, como si nunca se hubiera ido. Le contó que tenía invitados a comer, gente muy importante que era amiga de su marido y que saldría a recibirlos. Luego pidió a su madre que hermoseara la casa para ellos y que mientras estaba ausente cuidara del bulto, pero que por ningún motivo lo abriera. Dicho esto, salió de la casa.

Sin embargo, la anciana no pudo resistir la curiosidad y desenvolvió el bulto de ropa, esperando encontrar dentro a su nieta, pero lo que halló fue un charco de agua mientras salía de la casa una pequeña forma luminosa que emitía un silbido. Advertida por el sonido, la Huenchula volvió a la casa e increpó a su madre por no haber tenido paciencia. Le dijo que ahora había perdido la oportunidad de conocer a su nieta, que los invitados estaban descontentos y que ella ya no volvería jamás a visitarla. Luego se fue para siempre.

Al llegar al mar, la Huenchula, vacío el contenido de la lapa; y llamo a su esposo, para contarle lo sucedido. El Millalobo le dijo que dejara de llorar ya que su hija no estaba muerta, y luego de decir esto, emergió una bella joven llamada Pincoya; la cual era la hija de ambos. La Huenchula, muy alegre se dirigió al lado de su esposo e hija, y así todos se fueron a vivir al palacio que el Millalobo tiene en el fondo del mar. Al pasar los años, la Huenchula y el Millalobo tendrían dos hijos más; llamados Pincoy y Sirena.


La pincoya.


La madre de la Pincoya fue una joven humana llamada Huenchula, quien le decía a su madre, Huenchur, que era seguida, cuando iba a la playa, por un ser mitad foca y mitad hombre. Su madre creyó que eran cuentos, eso hasta que la chica desapareció durante un año de su hogar.

 Cuando volvió llevaba envuelta en sus brazos a la recién nacida Pincoya para presentarla a sus padres, pero inicialmente les dijo a sus padres que no abrieran el bulto donde se encontraba la joven; la anciana, sin embargo, no se pudo resistir ante la curiosidad y desenvolvió el bulto de ropa, esperando encontrar dentro a su nieta, pero lo que halló fue un charco de agua; Huenchula volvió a la casa e increpó a su madre por no haber tenido paciencia. 

Le dijo que ahora había perdido la oportunidad de conocer a su nieta y que ella ya no volvería jamás a visitarla. Luego se fue para siempre. Al llegar al mar vació los restos del agua que quedaban en la cuna; llamó a Millalobo y le contó lo ocurrido; este la tranquilizó haciendo emerger de las aguas a Pincoya, ya adulta.

1 comentario :

  1. Y lo que mas me sorprende es que estas leyendas con el tiempo se suelen confundir con otras y la que solíamos llamar de una forma ahora se conocen con otro nombre en la época moderna. En fin todas tienen su origen en historias antiguas que con el tiempo y con el relato de boca en boca se han ido modificando.
    En el caso especial del cuero asesino he leído demasiadas historias y recordé un relato de mi abuela que vivió la mayor parte del campo en la zona rural..Su relato se remonta a un día que una señora concurrió con su bebé a lavar ropa a la orilla del río y su bebé la dejó a la orilla de un pozo donde había un cuero de una vacuno con una asombroso brillo y que flotaba sobre el agua. La cuestión es que la señora al terminar de lavar fué a buscar su bebito el cuál desapareció junto al mentado cuero...Bueno, quizás son historias que se transmiten por relatos a través de generaciones que enriquecen mucho el folklore de todos los países.
    Igual esto del cuero asesino puede una pequeña posibilidad de una explicación científica: Al igual que el pelo tiene vida en sí y mas su raíz. En ocasiones cuando le cortan la cola a los caballos y si se deja en un medio líquido suele moverse, pq en realidad si tiene raíz el pelo sigue viviendo, quizás alguna vez se dió esa cirscuntancia y quedó la leyenda del Cuero Asesino.

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